Nuevas investigaciones apuntan a que los 60 bancos más grandes del mundo tienen 1,35 billones USD expuestos a combustibles fósiles

El aumento de capital necesario para reflejar el riesgo equivale a 3-5 meses de beneficios bancarios

  • Nuevas investigaciones han puesto de manifiesto que los 60 bancos más grandes del mundo tienen aproximadamente 1,35 billones USD invertidos en combustibles fósiles, que corren el riesgo de sufrir una devaluación en la transición al objetivo de cero emisiones netas.
  • Los cálculos tienen en cuenta por primera vez las exposiciones de los bancos al riesgo de crédito de los combustibles fósiles. Esta cifra, elaborada sobre la base de los datos disponibles a 31 de diciembre de 2021, difiere de las estimaciones anteriores, que consideraban los flujos de financiación organizados por los bancos, y permite hacerse una idea del volumen de riesgos prudenciales a los que están expuestos los bancos.
  • La ONG paneuropea Finance Watch sostiene que los reguladores internacionales deben tomar medidas para reforzar la estabilidad financiera y proteger a los contribuyentes de tener que asumir la carga de los rescates bancarios ajustando los requisitos de capital de manera que reflejen de manera más precisa los riesgos de la financiación de combustibles fósiles.
  • Según las investigaciones, para corregir esta situación se necesitaría de media el equivalente a 3-5 meses de beneficios por banco, o un capital adicional del orden de 157.000 a 210.200 millones USD en el caso de los 60 bancos más grandes del mundo.
  • Los bancos más importantes de España tienen unos 34.000 millones USD de capital expuesto a los riesgos de los combustibles fósiles. Unos 4.700 millones USD, o 3 meses de los beneficios de 2021, contribuirían a proteger a los contribuyentes del coste de futuros rescates.

Un nuevo informe de Finance Watch, la ONG paneuropea que aspira a poner las finanzas al servicio de la sociedad, revela que los 60 bancos más grandes del mundo tienen unos 1,35 billones USD expuestos a combustibles fósiles. Los combustibles fósiles son el factor que más está contribuyendo a acelerar el cambio climático, y muchos de estos activos deberán ser abandonados antes del final de su vida económica en el marco de la transición a una economía sostenible. En otras palabras, se convertirán en activos atrapados y perderán su valor, lo cual supondrá pérdidas para los bancos que financien tales activos. Además de los daños debidos a los acontecimientos catastróficos inducidos por el cambio climático, estas pérdidas podrían desestabilizar el sistema financiero en su conjunto, provocando otra crisis financiera.

Este estudio también muestra que la exposición de los bancos mundiales a activos consistentes en combustibles fósiles por sí solos —sin contar otros sectores de la cadena que generan grandes emisiones— es prácticamente equivalente a la exposición de todo el sistema financiero a los préstamos subprime antes de la crisis financiera mundial de 2007-2008. Si bien los combustibles fósiles y los préstamos subprime presentan evidentes diferencias estructurales, existen rasgos en común entre la situación de entonces y la actual.

Benoît Lallemand, Secretario General de Finance Watch, afirma:

«Conforme los riesgos financieros relacionados con el clima sigan creciendo mientras no se tomen medidas, su materialización abrupta en el futuro creará un clima “tipo Lehman“. Observamos una falta de responsabilidad en todo el sistema, de manera que los Gobiernos, los responsables políticos, los supervisores, las agencias de calificación crediticia, las empresas y las instituciones financieras se acusan mutuamente de inacción.

Tal como hicieron en el preámbulo de la última crisis financiera, estas partes pretenden basarse excesivamente en la medición y la modelización, lo cual resulta aún más engañoso en relación con el cambio climático, un riesgo mucho mayor y más complejo para el cual, por definición, carecemos de datos históricos en los que basarnos. Mientras tanto, los contribuyentes prácticamente están pagando el pato.

Actualmente, nos enfrentamos a una grave crisis por el aumento del coste de la vida y muchas personas están teniendo problemas para llegar a fin de mes. Sin embargo, mientras los tipos de interés suben, la rentabilidad de los bancos también lo hace. En este contexto, es incomprensible que los responsables políticos no tomen medidas cautelares razonables para proteger a los contribuyentes de los riesgos financieros relacionados con el cambio climático.»

Hoy en día, los riesgos asociados a los combustibles fósiles están infravalorados, dado que la normativa no obliga a los bancos a contar con suficientes fondos para hacer frente a posibles pérdidas del valor de estos activos. En el supuesto de una quiebra bancaria, la carga de los rescates bancarios podría recaer en los contribuyentes en lugar de ser absorbida por el mercado. Es más, esta transferencia del riesgo funcionaría a modo de «subsidio implícito»: la ausencia de normativa adecuada significa que las condiciones de financiación serían artificialmente baratas, lo cual equivaldría a la concesión por parte del sector bancario de un subsidio de 18.000 millones USD a la industria de los combustibles fósiles cada año. Dicho subsidio supone una clara desventaja para la financiación de proyectos sostenibles y de transición.

Para ayudar a abordar este problema, Finance Watch está abogando por que los reguladores internacionales ajusten los requisitos de capital de los bancos para las exposiciones a los combustibles fósiles, lo cual supone un importante punto de partida para abordar los riesgos financieros relacionados con el clima en los balances de los bancos. Los requisitos de capital determinan qué capacidad tienen los bancos para absorber pérdidas. A nivel internacional, estos requisitos son establecidos por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea; a nivel europeo, se han implementado mediante el Reglamento sobre Requisitos de Capital (RRC), que actualmente está siendo revisado por los legisladores. En opinión de Finance Watch, los combustibles fósiles deberían tratarse como activos de «alto riesgo» y se les debería asignar una ponderación de riesgo del 150 % de acuerdo con el marco de Basilea.

Según los nuevos datos del informe de Finance Watch, se necesitarían entre 157.000 y 210.200 millones USD de capital adicional para los 60 bancos más grandes del mundo, incluidos los 28 bancos considerados sistémicamente importantes para la estabilidad financiera mundial y los 22 bancos más grandes de la UE por número de activos. De media, esto equivale a tan solo unos tres meses de beneficios retenidos en 2021. En términos porcentuales, se trata de un aumento medio de capital correspondiente a entre el 2,44 % y el 3,27 % del capital existente. Este ajuste de los requisitos de capital debería introducirse gradualmente, en el contexto de una colaboración entre los supervisores y los bancos para elaborar planes realistas. Dado que ese capital adicional podría financiarse a base de beneficios en un plazo relativamente breve, el capital adicional no conllevaría una reducción perjudicial de las capacidades para conceder préstamos de los bancos.

Julia Symon, Directora de Investigación y Promoción de Derechos de Finance Watch y coautora del informe, comenta:

«Nuestro estudio demuestra que incrementar los requisitos de capital para la financiación de combustibles fósiles —un paso fundamental para atajar el riesgo relacionado con el clima— es una medida viable con un coste medio de entre 3 y 5 meses de beneficios bancarios, y esta es una estimación conservadora basada en los datos publicados para 2021.

Además, existe un precedente para la implementación de medidas de capital: los aumentos de capital necesarios para implementar las reformas de Basilea tras la crisis financiera se consiguieron mediante la retención de beneficios, sin reducir los préstamos bancarios ni el volumen de activos.

Cumplir con los compromisos internacionales relativos al clima, como el Acuerdo de París, significa que un número considerable de combustibles fósiles quedará atrapado. Sin una acción política concreta que refleje esta realidad, los riesgos de que se produzcan una transición desordenada y perturbaciones climáticas van a ser mayores de lo que el sistema financiero es capaz de aguantar.»

– Fin –

Descargar el informe: «A safer transition for fossil banking – Quantifying the additional capital needed to reflect the higher risks of fossil fuel exposures» (Una transición más segura para la banca que financia combustibles fósiles: cómo cuantificar el capital adicional necesario para reflejar los mayores riesgos de exposición a los combustibles fósiles)

Notas a los editores

Acerca de Julia Symon, Directora de Investigación y Promoción de Derechos de Finance Watch

Julia Symon posee una dilatada experiencia laboral en el sector bancario. Posee conocimientos especializados en controles bancarios internos, gestión del riesgo, en particular del riesgo de crédito y de los procesos de préstamo, evaluación de la adecuación del capital; gobernanza, cumplimiento normativo y servicios de custodia y de gestión de activos.

En enero de 2022, Finance Watch la nombró Directora de Investigación y Promoción de Derechos. Se incorporó a Finance Watch en enero de 2021 como Responsable Senior de Investigación y Promoción de Derechos, trabajando en temas tales como el Reglamento y la Directiva sobre Requisitos de Capital (RRC / DRC), la Unión de los Mercados de Capitales y la Directiva Solvencia II. Antes, Julia trabajó como gerente de auditorías internas para dos bancos internacionales: Commerzbank en Frankfurt y State Street Bank en Múnich. A lo largo de su carrera como auditora, Julia ha trabajado en una amplia variedad de temas, gracias a los cuales ha acumulado sólidos conocimientos sobre regulación financiera, organización y procesos bancarios, así como una buena comprensión de la evolución y los retos actuales del sector bancario y los mercados financieros.

Julia posee un Máster en Relaciones Económicas Internacionales, con especialidad en gestión financiera y comercio internacional, por la Universidad de Constanza (Alemania), además de poseer la certificación FRM (Financial Risk Manager, gerente de riesgos financieros).

Acerca de Benoît Lallemand, Secretario General de Finance Watch

Benoît Lallemand, Secretario General de Finance Watch desde enero de 2017, trabajó previamente como analista senior de políticas, principalmente en relación con la Directiva MiFID 2, además de como asesor senior para Better Markets sobre asuntos de la UE y director de desarrollo estratégico y operaciones. Puso en marcha Citizens’ Dashboard of Finance, una plataforma que permite a una gran variedad de partes interesadas, como pioneros en empresas y servicios financieros sostenibles, académicos y organizaciones de la sociedad civil, participar en una campaña mundial para cambiar el mundo de las finanzas. Antes de incorporarse a Finance Watch en el momento de su creación en 2011, pasó más de 10 años en el sector financiero dedicándose a la compensación y liquidación, campo en el que desempeñó cargos de alto nivel en departamentos de gestión de activos (asset servicing), centrándose en productos de renta fija y estructurados y en la elaboración de informes reglamentarios. Ha administrado los comités directivos y proyectos estratégicos de varias empresas.

Para concertar una entrevista con Benoît Lallemand, Secretario General de Finance Watch, o Julia Symon, Directora de Investigación y Promoción de Derechos de Finance Watch, contacte con Alison Burns en alison.burns@finance-watch.org o llame al +32471577233.

Acerca de Finance Watch

Finance Watch es una asociación de interés público de financiación independiente con el objetivo de lograr que el sector financiero actúe atendiendo al bien de la sociedad. Su finalidad es dar más voz a la sociedad en la reforma de la normativa financiera defendiendo los intereses de esta y planteando argumentos de interés público a los legisladores y al público. Finance Watch está integrada por, entre otros, grupos de consumidores, asociaciones de vivienda social, sindicatos, ONG, expertos en finanzas, académicos y otros grupos de la sociedad civil que representan colectivamente a un gran número de ciudadanos europeos. De acuerdo con los principios fundacionales de Finance Watch, las finanzas son fundamentales para la sociedad dado que aportan capital para un uso productivo de manera transparente y sostenible, pero la legítima defensa de intereses privados por parte del sector financiero no debería ejercerse en detrimento de la sociedad.

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